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Cantabria, entre las siete provincias mejor preparadas para recuperar el mercado inmobiliario

A través de Europapress hemos conocido la noticia de que Cantabria se encuentra entre las siete provincias españolas que están mejor preparadas para la recuperación de su mercado inmobiliario local, según un informe elaborado por el área de Real Estate de Deloitte.
En concreto el informe señala que Álava, Cantabria, Coruña, Guipúzcoa, Madrid, Navarra y Vizcaya son las siete provincias españolas que se encuentran en una mejor posición de partida de recuperación de la actividad inmobiliaria, teniendo en cuenta tanto su coyuntura macroeconómica (demografía, desempleo, crecimiento de la población, etc.) como sus fundamentales inmobiliarios (precio de la vivienda, tasa de esfuerzo, stock, etc).
Además existe un segundo grupo de 22 provincias, entre las que destacan Asturias, Barcelona y Zaragoza, que, sin presentar una coyuntura tan favorable, estarían en condiciones de normalizar su actividad ante un futuro cambio de ciclo, pero en un momento de tiempo posterior y a un ritmo menor.
Por último, un tercer grupo de 21 provincias necesitarán, según el análisis realizado, más tiempo para absorber el stock existente y dinamizar la confianza de los agentes de su mercado inmobiliario local.
En este sentido señala que teniendo en cuenta la relación entre población y stock de vivienda nueva, por segundo año Castellón, Toledo y Almería son las provincias que cuentan con un mayor stock por cada 1.000 habitantes (76 viviendas por cada 1.000 habitantes en el caso de Castellón, 38 en Toledo y 34 para Almería) si bien precisa que estas tres regiones no presenten una coyuntura común ya que Castellón y Almería cuentan tanto con mercado de primera como de segunda residencia, hecho que no sucede en Toledo.
A su vez, las tres provincias que presentan menor ratio son Badajoz (2,9), Cáceres (3,9) y Vizcaya (4,1), mientras que la media para España es de 17 viviendas nuevas sin vender por cada 1.000 habitantes.
En términos generales, el informe apunta que si bien el stock de vivienda nueva ha venido creciendo durante los últimos años, en el último ejercicio ha mantenido cierta estabilidad en términos medios.
La mayor parte de las viviendas de obra nueva no vendidas en España se localizan en la provincia de Barcelona (con algo más de 60.000 unidades), Madrid (alrededor de 51.000 unidades) y en las principales provincias levantinas (Alicante cuenta con 50.549 viviendas sin vender, Castellón con 46.278 unidades, Murcia con 30.183 unidades y Almería con 23.665 unidades) en las que se localizan activos con menor salida en el mercado que en otras regiones.
No obstante destaca que en 37 provincias el stock por cada mil habitantes ha comenzado a disminuir, siendo significativos los casos de Álava, Cantabria o Navarra con descensos del 38%, 27% y 19% respectivamente en relación al análisis de los datos presentados en el ejercicio pasado.
En este sentido señala que teniendo en cuenta la relación entre población y stock de vivienda nueva, por segundo año Castellón, Toledo y Almería son las provincias que cuentan con un mayor stock por cada 1.000 habitantes (76 viviendas por cada 1.000 habitantes en el caso de Castellón, 38 en Toledo y 34 para Almería) si bien precisa que estas tres regiones no presenten una coyuntura común ya que Castellón y Almería cuentan tanto con mercado de primera como de segunda residencia, hecho que no sucede en Toledo.
A su vez, las tres provincias que presentan menor ratio son Badajoz (2,9), Cáceres (3,9) y Vizcaya (4,1), mientras que la media para España es de 17 viviendas nuevas sin vender por cada 1.000 habitantes.
En términos generales, el informe apunta que si bien el stock de vivienda nueva ha venido creciendo durante los últimos años, en el último ejercicio ha mantenido cierta estabilidad en términos medios.
La mayor parte de las viviendas de obra nueva no vendidas en España se localizan en la provincia de Barcelona (con algo más de 60.000 unidades), Madrid (alrededor de 51.000 unidades) y en las principales provincias levantinas (Alicante cuenta con 50.549 viviendas sin vender, Castellón con 46.278 unidades, Murcia con 30.183 unidades y Almería con 23.665 unidades) en las que se localizan activos con menor salida en el mercado que en otras regiones.
No obstante destaca que en 37 provincias el stock por cada mil habitantes ha comenzado a disminuir, siendo significativos los casos de Álava, Cantabria o Navarra con descensos del 38%, 27% y 19% respectivamente en relación al análisis de los datos presentados en el ejercicio pasado.
A su vez, las tres provincias que presentan menor ratio son Badajoz (2,9), Cáceres (3,9) y Vizcaya (4,1), mientras que la media para España es de 17 viviendas nuevas sin vender por cada 1.000 habitantes.
En términos generales, el informe apunta que si bien el stock de vivienda nueva ha venido creciendo durante los últimos años, en el último ejercicio ha mantenido cierta estabilidad en términos medios.
La mayor parte de las viviendas de obra nueva no vendidas en España se localizan en la provincia de Barcelona (con algo más de 60.000 unidades), Madrid (alrededor de 51.000 unidades) y en las principales provincias levantinas (Alicante cuenta con 50.549 viviendas sin vender, Castellón con 46.278 unidades, Murcia con 30.183 unidades y Almería con 23.665 unidades) en las que se localizan activos con menor salida en el mercado que en otras regiones.
No obstante destaca que en 37 provincias el stock por cada mil habitantes ha comenzado a disminuir, siendo significativos los casos de Álava, Cantabria o Navarra con descensos del 38%, 27% y 19% respectivamente en relación al análisis de los datos presentados en el ejercicio pasado.
En términos generales, el informe apunta que si bien el stock de vivienda nueva ha venido creciendo durante los últimos años, en el último ejercicio ha mantenido cierta estabilidad en términos medios.
La mayor parte de las viviendas de obra nueva no vendidas en España se localizan en la provincia de Barcelona (con algo más de 60.000 unidades), Madrid (alrededor de 51.000 unidades) y en las principales provincias levantinas (Alicante cuenta con 50.549 viviendas sin vender, Castellón con 46.278 unidades, Murcia con 30.183 unidades y Almería con 23.665 unidades) en las que se localizan activos con menor salida en el mercado que en otras regiones.
No obstante destaca que en 37 provincias el stock por cada mil habitantes ha comenzado a disminuir, siendo significativos los casos de Álava, Cantabria o Navarra con descensos del 38%, 27% y 19% respectivamente en relación al análisis de los datos presentados en el ejercicio pasado.
La mayor parte de las viviendas de obra nueva no vendidas en España se localizan en la provincia de Barcelona (con algo más de 60.000 unidades), Madrid (alrededor de 51.000 unidades) y en las principales provincias levantinas (Alicante cuenta con 50.549 viviendas sin vender, Castellón con 46.278 unidades, Murcia con 30.183 unidades y Almería con 23.665 unidades) en las que se localizan activos con menor salida en el mercado que en otras regiones.
No obstante destaca que en 37 provincias el stock por cada mil habitantes ha comenzado a disminuir, siendo significativos los casos de Álava, Cantabria o Navarra con descensos del 38%, 27% y 19% respectivamente en relación al análisis de los datos presentados en el ejercicio pasado.
No obstante destaca que en 37 provincias el stock por cada mil habitantes ha comenzado a disminuir, siendo significativos los casos de Álava, Cantabria o Navarra con descensos del 38%, 27% y 19% respectivamente en relación al análisis de los datos presentados en el ejercicio pasado.
Según el análisis del área de Real Estate de Deloitte, Guipúzcoa, Barcelona y Cádiz presentan la tasa de esfuerzo más elevada. Por el contrario, la adquisición de vivienda en provincias como Murcia y Pontevedra es, en principio, más accesible al registrar tasas de esfuerzo por debajo del 30%, motivada, entre otros factores, por la fuerte bajada de precios registrada durante el último año.
Subraya además que la grave situación económica que está sufriendo España, motivada por las elevadas tasas de desempleo como consecuencia en parte de la crisis del sector inmobiliario, está provocando que las entidades financieras hayan concedido un menor número de hipotecas para la adquisición de viviendas con un descenso del 48% con respecto al año anterior. En ese sentido, todas las provincias españolas han experimentado una variación negativa en este aspecto.
Según el análisis del área de Real Estate de Deloitte, Guipúzcoa, Barcelona y Cádiz presentan la tasa de esfuerzo más elevada. Por el contrario, la adquisición de vivienda en provincias como Murcia y Pontevedra es, en principio, más accesible al registrar tasas de esfuerzo por debajo del 30%, motivada, entre otros factores, por la fuerte bajada de precios registrada durante el último año.
Subraya además que la grave situación económica que está sufriendo España, motivada por las elevadas tasas de desempleo como consecuencia en parte de la crisis del sector inmobiliario, está provocando que las entidades financieras hayan concedido un menor número de hipotecas para la adquisición de viviendas con un descenso del 48% con respecto al año anterior. En ese sentido, todas las provincias españolas han experimentado una variación negativa en este aspecto.
Subraya además que la grave situación económica que está sufriendo España, motivada por las elevadas tasas de desempleo como consecuencia en parte de la crisis del sector inmobiliario, está provocando que las entidades financieras hayan concedido un menor número de hipotecas para la adquisición de viviendas con un descenso del 48% con respecto al año anterior. En ese sentido, todas las provincias españolas han experimentado una variación negativa en este aspecto.
Además, y en el caso de Cantabria, el informe destaca que el stock de vivienda nueva sin vender por cada 1.000 habitantes ha descendido un 27% el último año en la región.
El informe destaca que a pesar de la evolución a la baja del precio medio de la vivienda, la tasa de esfuerzo media de los hogares españoles (porcentaje de renta familiar dedicada al pago de la hipoteca de la vivienda), se sitúa en el 39,4%, debido al deterioro de los fundamentales macroeconómicos, «todavía por encima de los niveles razonables de equilibrio», lo que explica que el stock de viviendas sin vender no se esté absorbiendo aún a la velocidad deseada.

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