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Acercándonos a la actualidad…

Porque como ya hemos ido viendo, no todo en Cantabria son playas, montañas y gastronomía… Tenemos un patrimonio cultural y artístico muy muy importante. Y desde RE/MAX Altamira queremos hacernos eco de él para que vengas a visitarnos, te enamores de esta tierra y te quedes…

La modernidad

A diferencia de lo que ocurría en el resto de España, la mayor parte de la población de Cantabria entró en la Edad Moderna dIsfrutando del estatuto de hidalguía, es decir, perteneciendo a la nobleza de sangre, con las ventajas y franquicias que tal condición implicaba.

De la Ilustración al comercio


Palacio de la Magdalena

Durante el terrible siglo de hierro que fue el XVII, trufado de guerras de religión, España hubo de hacer frente a la creciente competencia de las demás potencias marítimas emergentes.

Durante todo el siglo y el siguiente fue incesante la construcción de galeones, fragatas y navíos para las flotas de Indias y la Armada del océano, tanto en el astillero de Guarnizo como en el de Colindres.

Con el siglo de las Luces, concejos, valles y nobles cortesanos se empeñaron en articular la tierra mediante la creación de la provincia de Cantabria, mientras la Corona elegía a Santander como puerto estratégico en el norte.

El siglo XX


El Capricho de Gaudí

La pérdida de las últimas colonias en 1898 pareciera que iba a ser el peor golpe para Santander y su provincia. Sin embargo la repatriación de capitales, la iniciativa local y la inversión extranjera imprimieron renovado impulso al proceso industrializador y a la promoción de la cabaña vacuna.

La residencia veraniega de los reyes en el palacio de la Magdalena y la acción de patricios como los marqueses de Comillas, Manzanedo y Valdecilla, propiciaron importantes inversiones en infraestructuras sanitarias, culturales y deportivas. La región montañesa se puso de moda, los elementos de su arquitectura tradicional conformaron el llamado estilo regionalista, que llegó a predominar en todo el país.

La voluntad de la mayoría precipitó en la aceptación por las Cortes Generales de la creación de la Comunidad Autónoma de Cantabria, en 1981.