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La quiniela nació en Santander

El promotor planificó una apuesta combinada (resultados y goles) de los cinco partidos de la Liga. Los primeros boletos que se conservan tienen esa fecha: 22 de noviembre de 1931. Con el tiempo, los González Lavín levantaron los cimientos de lo que hoy es el 1X2, con un reglamento impreso que regulaba el reparto de premios y contratiempos como la suspensión de partidos. Y así hasta hoy.

El origen de las apuestas deportivas es remoto. La civilización griega, quizá por su amor al deporte, hace más de dos mil años que comenzó con la tradición de jugarse dinero en las apuestas. Los romanos continuaron con esta afición. Establecieron un lucrativo negocio en especial vinculado a las carreras de cuadrigas en los circos, donde se juntaban miles de almas y se jugaban grandes cantidades de dinero.

El fútbol en España estaba ya bastante arraigado y de hecho ya se apostaba de forma no oficial entre peñas creadas con tal fin. La primera quiniela tuvo cierto éxito desde el principio, jugándose 38.530 boletos en esa primera jornada, con una recaudación de 77.060 pesetas. Cada boleto tenía un coste de 2 pesetas. Los premios en esa jornada fueron de 9.603 pesetas para los dos acertantes de primera categoría, 7.202 pesetas para el único acertante de segunda, 4.801 para el único acertante de tercera y poco más de 59 pesetas para los 58 acertantes de cuarta categoría.

La recaudación se repartía entre premios (45%), beneficencia (45%) y gastos administrativos y de distribución (10%) que administraba el Patronato de Apuestas Mutuas Deportivo-Benéficas.

El primer formato de apuesta era complejo, ya que los apostantes no sólo tenían que pronosticar el ganador, además tenían que pronosticar el número de goles de cada equipo. Con un sistema de puntuación se conseguían establecer los ganadores de las distintas categorías.

En la temporada de 1948 se instauró el sistema 1X2, por el que sólo se pronostica si gana el equipo local (1), gana el visitante (2) o el partido queda en empate (X). Salvo leves modificaciones como en el número de partidos y qué hacer en caso de que el partido no se celebre, las reglas generales de la Quiniela siguen hoy en día en ese formato.

Durante estos más de 70 años de vigencia, la recaudación total ha superado los 10.500 millones de euros, se han celebrado más de 2.500 jornadas y un total de más de 35.000 partidos jugados.