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Un poco de historia… De Convento al Instituto Santa Clara

Queremos comenzar esta nueva sección de nuestro blog contando un poco de historia de uno de los edificios más emblemáticos de Santander. Lo que es hoy y desde hace más de un siglo uno de los institutos de enseñanza secundaria más importantes de Cantabria. Que además da nombre a nuestra calle Santa Clara, donde se encuentra nuestra oficina de RE/MAX Altamira (Calle Santa Clara, 11), una de las más céntricas y antiguas de nuestra ciudad. Con este primer post queremos ir ahondando poco a poco en una parte de la historia de la ciudad que no solo nos parece muy interesante sino que además nos apetece contar. El Edificio del Instituto de Enseñanza Secundaria Santa Clara en Santander tiene su entrada y fachada principal a la Calle Santa Clara, céntrica calle santanderina situada a 300 m. de la Plaza del Ayuntamiento de Santander, del Edificio del Ayuntamiento de Santander, del Mercado y Plaza de la Esperanza en Santander y de la Calle Juan de Herrera de Santander. Se construyó sobre las ruinas del antiguo convento de Santa Clara. Fue inaugurado en 1916 con el nombre de Instituto General y Técnico.

Ha recibido diversos nombres desde el original a lo largo de su historia hasta su denominación actual de Instituto de Enseñanza Secundaria Santa Clara. Durante los últimos años se ha sido realizado una profunda restauración del edificio recuperando su antiguo esplendor además de adaptarlo a los requerimientos técnicos actuales. Es el instituto de enseñanza secundaria con mayor número de alumnos de Cantabria.

El convento de Santa Clara. 10 Abr 2015 Fotografía de Juan Montañés

 

Desde su fundación, a fines del s. XIII, hasta su demolición a principios del siglo pasado, ocupó el Monasterio de Santa Clara de Santander un privilegiado lugar dentro de la fisonomía de la ciudad. Recogidas en un primitivo lugar donde se asentarían a su llegada, pasaron las monjas hacia el año 1323 al solar que les fuera donado por María de Guitarte, viuda de  Gonzalo García de Santander, destacado capitán de la marina con los reyes castellanos Alfonso X y Sancho IV. Amós de Escalante reitera el dato suministrado por Gonzaga, de que esta dama, huérfana de esposo e hijos y ricamente heredada, gastó su hacienda en construir el convento dentro de sus muros, arrimado a su ángulo noroeste, entre las puertas de la sierra y la que se llamaría por la vecindad, de Santa Clara.

Sobre el primitivo convento se harían reformas en los siglos posteriores, principalmente en el XVI y XVII. Pero a consecuencia de la desamortización, las monjas abandonaron el monasterio, que se adaptará en 1838 como sede del Instituto Cántabro de Enseñanza Media. Declarado en ruinas en 1908, será
derribado, construyéndose sobre sus cimientos el actual Instituto inaugurado en 1916. Desde su fundación, a fines del siglo XIII, ocupó el Monasterio de Santa Clara de Santander un privilegiado lugar dentro de la fisonomía de esta villa. El 9 de agosto de 1253, dos días antes de morir, Clara de Asís (Chiara dei Scefi) recibió del Papa Inocencio IV la confirmación de la regla de la orden que había promovido, las Clarisas. Rama femenina de los franciscanos, ya a principios del XIII la contaba con un establecimiento en Santander, situado al norte de la villa, en las cercanías del monasterio de San Francisco.

En su interior se alojaban damas pobres, menoretas, descalzas y frairas; pero a partir del año 1263, por indicación del papa Urbano IV, comenzaron a ser llamadas clarisas. En 1291 su iglesia estaba abierta al culto público. Recogidas en un primitivo lugar donde se asentarían a su llegada, pasaron las monjas hacia el año 1323 al solar que les fuera donado por María de Guitarte, viuda del que fuera destacado capitán de la marina con los reyes castellanos Alfonso X y Sancho IV. Amós de Escalante reitera el dato suministrado por Gonzaga, de que esta dama, huérfana de esposo e hijos y ricamente heredada, gastó su hacienda en construir el convento dentro de sus muros, arrimado a su ángulo noroeste, entre las puertas de la sierra y la que se llamaría por la vecindad, de Santa Clara.

Sobre el primitivo convento se harían reformas en los siglos posteriores, principalmente en el XVI y XVII. El convento de Santa Clara se vio afectado por la orden aprobada el 25 de julio de 1835 por la cual se suprimían los monasterios y conventos aplicándose sus bienes y rentas a la extinción de la Deuda Pública,, las monjas abandonaron el monasterio, que se adaptará en 1838 como sede del Instituto Cántabro de Enseñanza Media. Tres años después, una sesión de la Diputación Provincial de Santander celebrada el 15 de mayo se promovió la creación del Instituto Cántabro de Enseñanza Media, a propuesta de la Real Sociedad Cantábrica. Se decidió que la nueva institución docente se alojara en las dependencias del convento desamortizado y el 26 de aquel 1838 el centro quedó inaugurado , el Instituto Cantábrico. Para el primer curso 1838-1839 se trasladan los profesores de Las Escuelas Pías de Villacarriedo.

Autor desconocido

1840 se procede a la demolición de parte de sus instalaciones y a la edificación de espacios docentes con el material de derribo. Las reformas del convento permitirán habilitar el edificio como museo, hospital militar y escuela normal de maestros.

1850 se crea la Fundación del Colegio de Alumnos internos.

1874 es la aparición de mujeres y se matriculan por primera vez cinco alumnas en la cátedra libre de francés.

1901 El Instituto Provincial de Santander adquiere una nueva estructura y cambia de nombre: Instituto General y Técnico de Santander. Alberga las enseñanzas de Bachillerato, Magisterio y Estudios Elementales de Comercio y Agricultura.

1908 se crea la Escuela Superior de Comercio.

1911 El Instituto será derribado, construyéndose sobre sus cimientos el nuevo Instituto que será inaugurado en 1916.

1914 se suprimen los estudios de Magisterio y la Escuela Náutica se independiza del Instituto.

1915 finalizan las obras del nuevo Instituto de Santander con unas instalaciones que son básicamente las actuales. El proyecto del futuro Instituto General y Técnico fue realizado en 1911 por Francisco de los Cobos y Lorenzo Gallego y en enero de 1916 comenzaron las clases en el nuevo establecimiento.

1926 Se establece en sus instalaciones el Observatorio Meteorológico.

También se ubican allí la Biblioteca Provincial y el Museo de Prehistoria inaugurado por Alfonso XIII.

1941 El Instituto sale ileso del incendio de Santander, gracias a su construcción de piedra.

Recordar la calidad del profesorado en Santander en esa época, era de una enorme calidad, entre sus profesorado se contaba entre otros con Luis Curiel, Francisco Martín Ganuza, Gerardo Diego y Jesús Carballo. La relación de profesores que convirtieron al Instituto en un faro intelectual: Agustín Gutiérrez,profesor de Psicología, Lógica y Ética; Bernabé Sainz Vallejo,profesor de Latín; José María Orodea, catedrático de Geografia e Historia al igual que Antonio Torres Tirado, autor de varios libros y del mapa del cielo colocado en el aula donde explicaba; loscatedráticos de Física y Química Francisco López Gómez y Luis Buil y Bayod, éste último fundador de unos los primeros laboratorios de análisis químico y biológico de España. Mención aparte merece José Escalante, profesor de Ciencias Naturales famoso por sus clases prácticas en un laboratorio repleto de retortas, crisoles, minerales y animales disecados. Y sus alumnos: la relación de alumnos que más tarde alcanzará fama y prestigio es copiosa: doctores como Marañón, Barreda y Ferrer de la Vega, Ortiz de la Torre ; escritores como José María Pereda, que estudió en este instituto entre 1844 y 1848 Marcelino Menéndez Pelayo1866-1871, Manuel Llano y José del Río Sainz, Pick, que cursó marino mercante; biólogos como Enrique Rioja y Augusto González Linares, que obtuvo sobresaliente en todas las asignaturas; poetas como Amós de Escalante, León Felipe y José Ciria; prehistoriadores como Marcelino Sanz de Sautuola y Hermilio Alcalde del Río; el pintor Gutiérrez Solana, el cardenal Herrera Oria.